Barcelona nunca llega

 

Mauro Coriglio era escritor, pero el poder de la palabra lo redujo a cero, o, lo que es igual, a ser solo un profesor en el taller literario que coordina en una biblioteca, sin más ambición que regodearse en la autorreferencialidad y el vacío interior que intenta exorcizar en el diván de su psicoanalista y en un libro que nadie leerá (este).

Como si fuera poco el triángulo amoroso con su esposa Fernanda y su alumna Carolina, las venideras elecciones en Córdoba —por la que repta su cinismo—, le presentarán una gran oportunidad para arruinarse aún más la vida. A partir de ese momento, sus días en declive serán una mezcla de política y literatura —bien provincianos—, junto a los enfrentamientos con su hermano, los reencuentros con sus padres, las venganzas, las despedidas y una decisión final que tomar. Una relacionada con ese poder de la palabra que lo dejó en cero.

 

2 Respuestas

  1. Lucía Guerra Torresano dice:

    Nunca imaginé que al tomar un taller de literatura y escritura me encontraría con personas tan talentosas como lo es mi profesor Germán Maretto.
    Tuve la fantástica oportunidad de estar en Buenos Aires y traerme su libro, lo leí despacio y fue mi compañero en muchos momentos.
    Recomendado de todas maneras, es un libro lleno de gracia (así lo fui definiendo) que me enganchó en todo momento. ¡Mil felicidades Germán!
    Toda mi admiración para ti por este trabajo inmenso que es empezar, terminar y darle continuidad a estos tesoros: Nuestras Creaciones!

  2. Noe dice:

    Mauro Coriglio es un ser humano corriente, como todos, con profesión de escritor. Pero su propia pasión-profesión lo condujo a cero, a experimentar un gran vacío interior y sumergirse en los océanos de la autoreferencialidad. Porque cuando el hombre tiene una pasión, y el ansía demasiado, esa misma ansia te sumerge en un vacío que te lleva a “cero”.

    Con un ritmo narrativo ligero y un lenguaje intermedio y comprensible, Germán describe a su verosímil personaje: Mauro Coriglio. Verosimilitud que interpela al lector generándole un interés cada vez más profundo por lo que acontecerá.

    Personalmente admiro la escritura de Germán, y realmente es un placer leer lo que escribe. Pero en este caso particular, logra extraordinariamente describir en su personaje particular, al ser humano en general. Creo que es propio de nuestra especie pasar alguna vez en la vida por todos los sentimientos, emociones, pensamientos, el vacío interior y ese “ser cero” que te sumerge en la autoreferencialidad que atraviesa Mauro Coriglio.

    Paralelamente y, en misma línea, es de considerar la descripción de ese tocar fondo, ese perderlo todo para reinventarse, para sobrevivir, para llegar. Pero a la vez, descubrir que las metas, cuando son dominados por las pasiones, no son tan emocionantes cuando perdés lo que verdaderamente valoras en la cotidianeidad. Lo que conduce a una nueva reinvención para llegar a una meta: seguir viviendo. Propio del ser humano.

    Barcelona Nunca Llega, nos narra.

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