Autor: Administrador

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Claudia Piñeiro – DOS VALIJAS 0

Claudia Piñeiro – DOS VALIJAS

Dos valijas. Eso dijo Mauro. Volví a preguntar: “¿Estás seguro?”. “Sí, estoy seguro”, respondió con paciencia. Todos me tenían paciencia en aquellos días. “No pueden ser dos”, insistí. Pero Mauro ya no dijo nada porque ahí estaban las dos, en el recibidor del departamento. Apenas...

Edgar Allan Poe – LA CARTA ROBADA 0

Edgar Allan Poe – LA CARTA ROBADA

Me hallaba en París en el otoño de 18… Una noche, después de una tarde ventosa, gozaba del doble placer de la meditación y de una pipa de espuma de mar, en compañía de mi amigo C. Auguste Dupin, en...

Mariana Enriquez – EL DESENTIERRO DE LA ANGELITA 0

Mariana Enriquez – EL DESENTIERRO DE LA ANGELITA

A mi abuela no le gustaba la lluvia y antes de que cayeran las primeras gotas, cuando el cielo se oscurecía, salía al patio del fondo con botellas y las enterraba hasta la mitad, todo el pico bajo tierra. Yo...

Luciano Lamberti – LA CANCIÓN QUE CANTÁBAMOS TODOS LOS DÍAS 1

Luciano Lamberti – LA CANCIÓN QUE CANTÁBAMOS TODOS LOS DÍAS

Me llamo Tomás, tengo treinta años, vivo con mi padre. Somos dos solitarios en una casa grande que se cruzan a horas insólitas y se tratan con respeto, pero podemos pasar días enteros sin vernos. Los jueves viene una señora...

Fernanda García Lao – MI PEQUEÑA MOLOTOV 0

Fernanda García Lao – MI PEQUEÑA MOLOTOV

Voy apretada contra el cuerpo de Evaristo en visita nocturna. Su pelo huele a kerosén. O seré yo. El polo petroquímico está cerca, pero el camino se corta varias veces como una espalda rota. La posición en la moto lo...

Guillermo Saccomano – KAVANAGH 0

Guillermo Saccomano – KAVANAGH

Mi tío el Campeón era el menor de los hermanos de mi padre. Lo llamaban el Campeón porque empezaba a abrirse paso en el box. Si bien el Campeón trabajaba en el frigorífico, a los veinte años, su destino parecía...

Vladimir Nabokov – SOLO EL AZAR LOGRA CRÍMENES PERFECTOS 0

Vladimir Nabokov – SOLO EL AZAR LOGRA CRÍMENES PERFECTOS

Madame Lacour fue asesinada en Arles, al sur de Francia, a fines del siglo pasado. Un hombre desconocido con barba, que, según se conjeturó después, podría haber sido un amante secreto de la dama, se dirigió a ella en una...

Vladimir Nabokov – UNA CARTA QUE NUNCA LLEGÓ A RUSIA 0

Vladimir Nabokov – UNA CARTA QUE NUNCA LLEGÓ A RUSIA

Mi adorable, mi muy querida y lejana, me imagino que no habrás olvidado nada en los más de ocho años que dura ya nuestra separación, si es que aún consigues recordar a aquel guarda canoso con su librea azul que...

Paul Auster – INFORME DE UN SINIESTRO 0

Paul Auster – INFORME DE UN SINIESTRO

1 Cuando A. era joven y vivía en San Francisco —justo cuando empezaba a abrirse camino en la vida—, pasó un período de desesperación en el que casi pierde la razón. En el lapso de pocas semanas, la echaron del...