El legado familiar
El trayecto hasta la puerta de salida se le hizo eterno. Caminaba casi a saltitos, y las ganas de alzar lo brazos y gritar su entusiasmo lo desbordaban. Una vez en la calle, dejó escapar el primer «¡Siiiiii!», y cuando...
El trayecto hasta la puerta de salida se le hizo eterno. Caminaba casi a saltitos, y las ganas de alzar lo brazos y gritar su entusiasmo lo desbordaban. Una vez en la calle, dejó escapar el primer «¡Siiiiii!», y cuando...
Buenos Aires es un infierno en verano, hasta el asfalto supura vapor. Los que pudieron, emigraron. Al menos, por el fin de semana. A nosotros nos tocó quedarnos. Estrenamos departamento con Pablo (un cuarto piso, contra frente y luminoso), un...
El leñador levanta su arma y la descarga sobre el árbol añoso. Después de unos cuantos golpes nota las lágrimas que corren por sus ramas. Se detiene, descubre entonces que las heridas se abren y de ellas brota un gemido...
Eusebio murió. Dejó junto con su testamento una serie de preceptos basados en la iglesia católica que debían ser respetados como últimos deseos. No había que cremar su cuerpo, pues al momento de la resucitación, en el día del juicio...
Me gustaba ir de vacaciones a casa de mis abuelos. Recuerdo, que en el comedor se sentaban: mi abuelo Mateo, en una punta y el tío Orlando, el gerente de banco, en el extremo opuesto. En los laterales...
Los faros del patrullero perforan la oscuridad Las balizas dibujan fantasmas en las copas de los árboles. Una persona hace señas en medio de la calle, es el denunciante que les avisa a donde parar. Cuando toman un sendero de...
Decidió que se iría igual. Con él o sin él, esta vez no iba a perderse el viaje. En muchas otras ocasiones había cedido ante las explicaciones de Julio. Retumbaban en su cabeza las explicaciones de siempre: cuando organice esta...
«¡Triana! ¡Triana!». El llamado me despertó. Miro a mi alrededor, pero no veo a nadie. Observo el móvil, pero no hay mensajes ni llamadas perdidas. Tengo un intenso dolor de cabeza. No estoy pasando un buen momento, me siento sola...
Don Francisco, como lo llaman en el barrio, terminaba de cruzar la avenida cuando sintió como una explosión a sus espaldas. Giró sobresaltado. Un enorme camión blanco arrastraba, por efecto de la inercia, al automóvil que había impactado,...
Camilo manejaba a toda velocidad por la avenida. El vértigo era el alimento de sus adicciones, aunque no el único: también lo eran los recuerdos. Luego de intoxicarse en la fiesta con todo lo que encontró, hicieron el amor con...
El taller que estabas viendo ha sido reemplazado por este, también grupal, que combina encuentros presenciales y videollamadas.
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