Autor: Roberto Sosa

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Cielo

El juego que nos proponíamos era tratar de llegar de una sola vez. Sin pifias, sin pisar la línea, sin tirar la piedrita afuera del casillero. Si uno le erraba, por más cerca que estuviera, quedaba descalificado. Nunca pude llegar...

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Abducido

El viejo estaba loco. No paraba de mentir. Era uno de los borrachos que se juntaban en la plaza, frente al colegio. Nunca nos quiso contar de donde era, se hacia el misterioso. «De lejos», nos respondía, eso nos decía....

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Aturdido

El viento me golpea la cara. Los árboles se amontonan y esquivan la brisa. Los truenos se expanden como un eco. Unos matorrales me distraen. Las aves escapan de la tormenta. El aleteo me aturde, parecen cuchillos que cortan el...

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La habitación de María Laura

Era de día, de eso estoy seguro, por más que no vea las luces ni los colores; por más que los colores hayan tomado otra forma y otro tono cuando los recuerdo. Porque el cielo era azul, pero me cuesta...

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