Vincent

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Pero ella murió, y con mis propias manos la llevé a la tumba; y lancé una larga y amarga carcajada al no hallar huellas de la primera Morella en el sepulcro donde deposité a la segunda

(E.A. Poe, «Morella»).

 

 

Afamado es el lazo que mantuvo unidos a los hermanos Van Gogh. Theo, quien heredó el nombre del padre, Theodorus, era cuatro años menor que Vincent, quien recibió el nombre del primogénito de la madre.  

Las biografías que señalan el natalicio del pintor el 30 de marzo de 1853 en un pueblo holandés llamado Groot Zundert también señalan que su llegada al mundo estuvo precedida por el alumbramiento de un hermano muerto al que la madre también había llamado Vincent, también nacido un 30 de marzo, pero de 1852.

Fue así que en el cementerio de aquel pueblo holandés Vincent van Gogh ostentó, desde el momento mismo en que fue concebido, una tumba con su nombre. Y ese sepulcro conmemoró en sus días la evidencia constante y lúgubre de un doble, al que siempre adivinó a sus espaldas y que, a menudo, le susurraba cosas al oído.

Acaso agobiado por la insistencia de su hermano muerto, decidió huir de Holanda. Se instaló primero en Arlés, al sur de Francia. Fue allí donde, el 23 de diciembre de 1888, en dudosas circunstancias nunca esclarecidas, sufrió el desgarró de su perfil izquierdo. Escapó entonces a Auvers-sur-Oise, al norte, cerca de París. En ese pueblo, poco más de un año después, fue hallado, agonizante, en su habitación de la pensión Ravoux, con un sospechoso disparo en el abdomen. «¿Intentó usted cometer suicidio?», interrogó al moribundo el agente de la policía local que intervino en la escena. «Eso creo», contestó Vincent rendido ante la presencia de ese otro al que ya no podía distinguir de sí mismo. Falleció unas horas más tarde, el 29 de julio de 1890.  

El 25 de enero de 1891, acaso abatido por la ausencia de su hermano muerto, lo siguió a la tumba Theo. Yacen juntos, bajo un manto de hiedra, en el cementerio de Auvers.   

 

 

 

8 Respuestas

  1. José María Torres dice:

    Aun con la historia se puede hacer buena literatura ¡Qué bien escrito!

  2. Patricia dice:

    Me encantó, exquisita escritura.

  3. Amadeo Belaus dice:

    Romina:
    No me gusta la historia, tampoco leer biografías, pero… no pude detener esta lectura. Muy bien escrita a pesar (para mí) de tantos datos concretos(que creo ciertos).
    Conozco parte de la obra de Vincent, pero no su trágica vida.
    Un cordial saludo
    Felicitaciones
    Amadeo

    • Romina dice:

      Gracias, Amadeo, por comentar. Tampoco conocía detalles de la vida de VG hasta que, a causa de este cuento, comencé a dar con todos esos datos concretos. Todavía me sorprenden…
      Nos seguimos leyendo. Un abrazo

  4. Melisa Alexandra dice:

    ¡Ja! ¡Genial! Qué linda vuelta de rosca le diste a esta biografía, muy colorida y poética.

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