Parto sin dolor

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Era la noche previa a Navidad y aún no sentía nada. Nada de nada, ni siquiera una patadita.
Tenía un embarazo de nueve meses ya pasaditos y aún no sabía que podia suceder. Era la primera vez .
Al día siguiente , quizá por el champagne de la medianoche o el exceso de turrones, Ivo fué internado de urgencia. Mientras gritaba desesperadamente,sin dejar de observar las grandes tetas de las enfermeras que lo trasladaban en la camilla,sintió una humedad terrible.
“ ¡Me cagué !”, pensó desesperado, pero permaneció sin hablar. ¿Sería pudor?, verguenza?, o quizá inexperiencia?.
De pronto un fuerte olor a quitaesmalte emanó de un pequeño frasco.
¡No puede entrar al quirófano con sus uñas pintadas ! –gritó una de las tetonas.
Ivo traspiraba y apretando sus manos fuertemente contra el borde de la camilla sintió la rugosidad de las sábanas que le recordaron a esa pared gris con salpicrette Iggam que su hermano arquitecto le había diseñado en su living.
De pronto sintió ganas de estar allá, en ese lugar tan cálido tomando un rico whisky on the rock’s.
Pero la humedad continuaba.
¡¡Vamos!!- dijo la enfermera – mientras el médico colocaba una sábana blanca frente su rostro. Rompió bolsa –escuchó – y no hay tiempo que perder. Sinó terminará contaminado.
Fue un dolor de mierda. Incluso él gritó: “ ¡Mierda! “ en varias y consecutives oportunidades
El anestesista le acariciaba el rostro , quizá tratando de mimarlo, mientras Ivo pensaba: “Soy padre ¡ pero no puto ! Largá loco, largá…”
Nunca se supo si fue imaginación o realidad pero cuando Ivo escuchó : “¡¡¡ Varón!!! es varón!!!”,se desmayó de golpe. Y sólo cuando abrió los ojos y pudo observar los azulejos celestas del quirófano y sentir un bebé sobre su pecho, recién entonces se dio cuenta que era padre.
Entonces aparecí yo, que me la pasé comiéndome la uñas y sin querer le dije: ¡Los hombres no sirven para nada!, me la pasé pujando sola mientras vos te calentabas con las tetas de las enfermeras…
El bebé estaba ahora en mis brazos y la que lo mimaba y le daba la teta era yo.
Pero mi teta era de madre, no de esas enfermeras locas que se llevaron a Ivo por equivocación y mientras yo , en otro quirófano, daba a luz a nuestro primer hijo él perdía su vesícula.
Mmmm… se me olvidaba, Ivo tuvo un “parto sin dolor”.

Cba, agosto del 2012

Graciela Derna Bonetto

Arquitecta UNC,especialista en Restauracion del Patrimonio. Post UCC Historia de la Arquitectura Mediadora.Madre y Abuela. Ama escribir. Viajera incansable en tiempo real y/o virtual.

8 Respuestas

  1. Elsa Ribbert dice:

    Es muy bueno!! Desconcertante hasta el final… me gustó!! 🙂

  2. Cecilia Aimar. dice:

    Un relato propio de Grace, ,con humor, desconcierto, insospechable, Mezcla bizarra y drama, como es tu estilo. Felicitaciones. ¡Adhiero al champú!

  3. Sofía Rodríguez dice:

    gENIAL GRA, YO TAMBIEN ME REI MUCHO, ME ENCANTO.

  4. Tornado48 dice:

    Insospechado por el relato , y me gustó mucho. Saludos.

  5. Ana Castro dice:

    Buenísimo, con ese glamour y humor que te caracteriza. Brindaremos por esta publicación. Un beso

  6. Pedro Félix Alonso dice:

    Graciela, me reí mucho cuando lo leiste en las Tertulias, y ahora que lo vuelvo a leer, aún mas todavía. Genial. Hacés una mezcla de satira con humor negro que me pareció muy buena. Ademas la historia termina como menos lo imagina el lector. Te felicito!!

  7. Graciela Bonetto dice:

    el autor es Graciela Derna Bonetto.

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