Mocoso de mierda

Tiempo de lectura: 3 minuto/s

Era un domingo nublado y frío del mes de julio. Salíamos de la Iglesia de Santo Domingo, en la esquina de Deán Funes y Vélez Sarsfield,después de asistir a la misa de once.
-Tía Laura- dijo Javier- acordate de que papá nos pidió le compráramos el diiario.
Inmediatamente cruzamos la “Calle Ancha” y nos dirigimos al kiosco ubicado sobre Vélez Sarsfield, justo frente al bar El Quijote.
-Buenas,doña- dijo Damián,uno de los canillitas- ¿Qué le vendemos?
– La Voz- contesté,- m ientras Javier me pedía con señas una revista de historietas- ¿Cuánto?- pregunté,-incluyendo Anteojito y Antifaz a la bolsa de plástico que ya contenía en su interior las últimas noticias.
– Veinticinco con cincuenta- contestó, y mientras me daba el vuelto de cien pesos agregó- :¡Y que tenga buen día, doñita!.
De repente alguien pasó corriendo,le sacó a mi sobrino la gorra de Talleres que tenía puesta y arrancó de mis manos la bolsa de plástico.
-¡Mierda!- dijo el canillita- ¡Mocoso pelotudo y cagón! ¡Hijo de la mil puta!-mientras,mi sobrinito de nueve años lo miraba con cara de idiota.
Me gustara o no, tuve que comprar todo nuevamente. Minutos después el canillita me entregaba la bolsa de plástico con una sonrisa y yo, mirando su camisa cuadrillé entreabierta, pensé: ”Está buenazo,aunque un poco panzón”.
Hacía treinta años que Damián me decía “doña” o “doñita”. Cada domingo le compraba el periódico, pero jamás habíamos intercambiado más de dos o tres palabras. ”Más vale pájaro en mano que cien volando”,- pensé mientras me ruborizaba.
Vivíamos a tres cuadras y aunque sabía que mi hermano estaba esperando el periódico, decidí caminar un rato junto a Javier mientras comentábamos lo sucedido. Mi sobrino parecía cada vez más preocupado y alegando no sé qué dolor en su rodilla, insistió en regresar a casa.
Mi idea era pasar por La Europea, ya que había prometido a Marga, hermana mayor de Javier, que llevaríamos una torta de hojaldre con dulce de leche. Mi sobrino seguía preocupado, hablaba poco y continuaba insistiendo en regresar a casa.
Ya torta en mano y periódico en bolsa, llegamos a nuestro departamento, ese en que vivíamos los cuatro juntos desde el fallecimiento de la mamá de los chicos.
-Pá, ¡ no sabés lo que pasó!- dijo Javier- poniendo otra vez cara de idiota.
-Mirá- intervine yo- antes de que mi sobrino contara palabras textuales-:Un hediondo hijo de mujer pública nos robó el periódico. Era un niño atrevido, despreciable, que pasó corriendo. El buenazo de Damián le dijo sucio de porquería, cobarde y miedoso, pero el pedazo de excremento humano desapareció y mi única alternativa fue comprar todo de nuevo.
– ¡¡AJÁ!!- contestó mi hermano,- que estaba leyendo un ejemplar de La Voz del Interior junto a Marga que leía Anteojito y Antifáz.
Recién entonces me di cuenta de que yo aún tenía en mano la bolsa de plástico con todo adentro. Fue justo en ese instante que Javier cambió su cara de idiota por una cómplice sonrisa. Marga era pura carcajada.
-La idea fue de Javier- dijo mi hermano seriamente-. Al kiosquero hace rato que le gustás pero no sabe cómo llamar tu atención. El que pasó corriendo fue Idelio, un compañero de colegio de Javier. Tu sobrino lo convenció para realizar el show. Él me trajo el diario, la historieta y la gorra de Talleres a casa. Me pidió disculpas y se fue.
– Yo quería que Damián y vos estuvieran un ratito más juntos – explicó el sobrino-, y la mejor idea que se me ocurrió fue contar con mi amigo para esa pequeña trampita.
Me desplomé sobre el sofa. Tenía ganas de llorar…o de reir…Pero, ¿cómo había sucedido todo sin que yo me diera cuenta ? Mi sobrinito de nueve años?, ¿ese que me llamaba cariñosamente “tía Laurita” ?
“ ¡¡ Mocoso de mierda !! “,- pensé, pero enseguida me acerqué, lo abracé, lo volví a abrazar y salí corriendo. “¡¡Mocoso de mierda !! “,…me repetía…mientras caminaba seductora hacia el kiosco de la esquina, ese frente el bar El Quijote.

Córdoba, septiembre 6 del 2012.

Graciela Derna Bonetto

Arquitecta UNC,especialista en Restauracion del Patrimonio. Post UCC Historia de la Arquitectura Mediadora.Madre y Abuela. Ama escribir. Viajera incansable en tiempo real y/o virtual.

4 Respuestas

  1. mariana dice:

    Corta, picaresca, entretendia!! Me gustó!!

  2. Sofía Rodríguez dice:

    Grace, me encanto la historia, nada previsible, buen humor, corta y concisa.
    Un beso.

  3. Daniel dice:

    ¡Qué buena historia! Sinceramente, me sorprendió el final. Felicitaciones!

  4. Pedro Félix Alonso dice:

    Grace, buenísimo, como siempre. Buena historia, mucho humor. Te felicito

¿Qué opinás?

A %d blogueros les gusta esto: