Liberación

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La noche crujía en la vieja biblioteca, la oscuridad era un piadoso manto para las heridas del tiempo y la desidia, sin embargo ahí seguía, altiva, peleando la batalla perdida, rodeada de mamotretos de cemento.
Calíope estiró la mano para acariciar los lomos de los libros mientras recorría las altas y apretadas estanterías, de cada libro tocado surgía la voz del autor, la musa podía reconocerlas a todas, el susurro al oído, las pomposas palabras que caían como graves acordes de piano, el consejo del amigo, las palabras como endebles tablas conteniendo un rio de dolor, las olas de la poesía hundiendo transatlánticos de filosofía, engranajes de palabras construyendo teoremas, palabras como mansiones vacías, palabras como campanadas resonando en el campo.
El murmullo de la multitud trepaba por las ajadas paredes de la biblioteca, desordenaba escritorios, envolvía columnas, subía por las anchas escaleras de mármol como una horda de ratas y molestaba el sueño de las palomas coladas en las vigas del techo, llenaba los espacios, Calíope lo inspiraba como perfume, lo bebía, pero de pronto cesó, como un portazo.
—Al fin— sonó la voz desde un rincón en sombras— ya perdí la cuenta de las vidas que gasté buscándote.
La figura encorvada de un hombre avanzó en la penumbra. Parecía muy viejo sin embargo había fuerza y pasión en su voz.
—Entregué mi alma al demonio para verte de nuevo, esta es nuestra última noche.
Calíope se acercó, su belleza era la de la lluvia sobre el trigal sediento, su desnudez iluminaba el recinto y cuando tomó las manos huesudas del viejo el espejismo del tiempo se rompió, éste volvió a ser Omar, el califa, el comandante de los ejércitos de Alá, su piel volvió a tener el color del desierto y sus ojos el color del cielo.
—Ay Omar, que lejos estás de Alejandría—
—Mi casa eres tú— dijo Omar y la besó.
Las cárceles de papel seco y gastado ya no podían contener a las hijas de Calíope.
Todavía ni terminaba de amanecer cuando la biblioteca en llamas, altiva hasta el final se desplomaba en una tormenta de humo.

3 Respuestas

  1. María José Borgogno dice:

    me gustó mucho. la ambientación que hacés en el segundo párrafo es extraordinaria y el encuentro de calíope con omar también. muy sensual.

  2. Fernanda dice:

    Me gusta el relato…pero quizás como no soy entendida en la materia…no veo relación con el título ni con la realidad.
    ¿Esto es fantasía pura?

  3. Sofía Rodríguez dice:

    FANTASTICA, CORTO Y CONTUNDENTE, ME ENCANTO.

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