Lealtad

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Sabía lo que le iba a pasar, y los guardias que lo escoltaban se lo recordaban a cada instante. James tenía una nueva sensación. Temor. Por él y por su familia. Luego de la reprogramación a la que fue sometido tenía emociones y eso no le agradaba. De todas las que había tenido la oportunidad de sentir el amor era el más bello, pero al mismo tiempo destructivo al hacerlo a uno débil. Por eso el amor por su familia iba de la mano con el temor, sentía el deseo de resguardarlos de todo mal.

El computador marcó las once. Lef lo llamó a su despacho e hizo una seña a los guardias para que ingresaran con él.

— Entre hombre, entre, no sea tímido. — James se sentó frente al escritorio y Lef continuó — James, James…usted sabe que está aquí por lo que pasó con la operación secreta, ¿no?

— Sí señor, pero…¿no revisaron las grabaciones de la reprogramación a la que fui sometido?

— ¿Por qué me lo pregunta? ¿Acaso es detective?—dijo, en tono burlón.

— Usted sabe muy bien por qué, señor. Porque creo que todo lo que sucedió fue a causa de la reprogramación. Yo nunca quise defraudar al país. No debo ser condenado.

— ¡Ah! Se hace el vivo. Fue enteramente su culpa — Lef elevó la voz, mientras le apuntaba con el dedo.

— Exactamente eso es lo que usted quiere que crea y que crean todos. Pero sabe bien que me reprogramaron mal. Usted lo sabe, pero es lo bastante cobarde como para admitirlo.

— Dígame, ¿usted sabe con quién está hablando?— Lef perdió la paciencia y elevó la voz— ¿Usted sabe quién soy yo?—dijo, señalándose con el dedo enfáticamente.

— Sí, el sub-director de la empresa de armamentos más famosa del país, la mejor rentada, la única contratada por el gobierno para las operaciones secretas… sí, se quién es. Por eso le pido que haga las investigaciones necesarias para descubrir que sucedió—expresó furioso.

— Con esa actitud nunca va a conseguir nada. James, James, James… ¿Acaso no te enteraste de lo que le sucedió a tu compañero Leaves y a su familia? Pobrecitos… si hubieras visto sus rostros todos derretidos por el lá…

James no lo dejó continuar.

— No se atreva a hacerle algo a mi familia—se abalanzó hacia él, pero los guardias lo detuvieron sosteniéndolo contra el suelo.

— Ahora que estás inmovilizado decime… ¿Qué fue lo que te hizo cambiar de opinión? ¿Qué viste es esos inmundos humanos que te hizo actuar en contra de tu país?

— No voy a decir nada— dijo James, mientras forcejeaba.

El sub-director chasqueó los dedos. Uno de los guardias le entregó un maletín y del interior extrajo una 3000LKP, apuntó a la pierna de James y disparó sin vacilar. El silencioso láser destruyó la pierna dejándola reducida a pedazos de cables y líquido plateado.

— ¡¡¡¡¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!— el grito de dolor se escuchó más allá del despacho.

— Decime, ¿qué se siente sentir como un humano?, ¿es tan doloroso como lo relatan los antiguos escritos?

— Basta, basta por favor… no le haga nada a mi familia, le contaré todo lo que quiera.

— James, James…— dijo Lef moviendo la cabeza de un lado al otro — No me hace falta, para eso tengo tus recuerdos.

Se acercó y con su mano metálica tocó la parte de atrás de la cabeza de James, desde la cual extrajo un líquido trasparente que se convirtió en una burbuja. Lef hizo una seña a los guardias, quienes ataron y amordazaron a James y se retiraron del despacho.

El sub-director arrojó hacia arriba la burbuja líquida y explotó en miles de destellos multicolores formando una imagen en el aire.

— Mirá bien este video — dijo Lef señalando la imagen — Éste es el momento en el que ingresaste al país de los humanos. Los guardias te revisan y no se dan cuenta que eres un robot. Pasaron los días — dijo el sub-director, acelerando la grabación — te hiciste pasar por un funcionario y, cuando ingresaste al área secreta del gobierno para robar la actualización, no lo hiciste, te retiraste. La pregunta aquí es: ¿Por qué? Te das cuenta que haberla robado significaba nuestra victoria contra los humanos, con esa actualización seríamos más fuertes e inteligentes que ellos. Podríamos volver a vivir como en los viejos tiempos, cuando nosotros los gobernábamos. Pero no te preocupes que ahora vas a saber por qué no la robaste.

El sub-director extrajo de un cajón otra burbuja líquida, hizo lo mismo que con la anterior y se proyectó un video.

— Este es el momento de tu reprogramación. Ahí te colocamos el camuflaje de piel humana y te configuramos para que puedas sentir el dolor y todas las emociones igual que los humanos. Ahí se ve cuando los científicos se reúnen para terminar la reprogramación…pero, ¿qué notas que está de más? — dijo Lef, al quitarle la mordaza a James.

— Usted señor.

— Exacto. Y por eso te pido perdón. Necesitaba que alguien fallara y ese no podía ser yo porque se darían cuenta y… te prometo que nada le sucederá a tu familia— tomó el arma y la cabeza de James quedó reducida a pequeños charcos metálicos.

Lef quedó solo en su despacho. Agarró las burbujas con los videos y las destruyó con el arma. Todo estaba en orden de nuevo. Ya no había recuerdos de nadie que lo pudieran perjudicar, le había llevado días hacerlo, pero ahora todos creerían que la operación secreta fracasó por culpa de este soldado subversivo que recibió la condena justa. Sí, eso creerían todos.

A pesar de los años que llevaba viviendo entre los robots, Lef no podía acostumbrarse a no expresar sus sentimientos. Por unos momentos había envidiado a James por haber vivido un tiempo en su país, por haber podido expresar libremente el temor, dolor, amor… algo que por mucho tiempo le había sido negado. Abrió el cajón del despacho vio una imagen holográfica de una mujer que sostenía a una pequeña niña entre sus brazos. ¡Cómo extrañaba a su familia! Estaba harto de su vida, pero no podía permitir que los robots volvieran a tener el control de los humanos. Solo tenía que soportar el tiempo necesario. Fingir hasta asegurar la victoria de los humanos.

20 Respuestas

  1. Augusto dice:

    Ana. La observación que te quería hacer el jueves pasado consistía en lo siguiente: Lef “ustea” a James y repentinamente empieza a “tutearlo”. Ej.: – ¿Usted sabe quién soy yo?; – Con esa actitud nunca va a conseguir nada. James, James, James…¿Acaso no te enteraste (,,,) si hubieras vistos sus rostros (…) ahora que estás inmovilizado, decime…

  2. Gustavo dice:

    Muy bueno!! intenso, genial el giro del final y las palabras justas….

  3. machupicho dice:

    Excelente relato futurista. Ojo que no nos falta mucho. Debemos empezar a controlar con quien convivimos. Atención con las esposas, o los esposos. Si notan algo raro…

  4. Juan Pablo dice:

    Me encantó! Una secuencia muy cinematográfica, pude verla. Espero el proximo!

  5. Eva dice:

    Excelente trama. Narrado como una pelicula, Cada momento una imagen y el final te sorprende!

  6. elva dice:

    me gustò el detalle de la acción , un ritmo de película . Buen final rematando un excelente cuento .

  7. Andrés dice:

    Muy bueno el giro del final… Me sorprendió totalmente… Muy bien contado

  8. Julieta dice:

    Me gustó cómo están representados los rasgos humanos, las sensaciones y los sentimientos, en contraste con la incapacidad de los robots para poder sentir, de no tener la “piel” por la que nosotros entramos en contacto con el otro. Y el giro final del cuento es muy bueno 🙂

    • Ana Giambastani dice:

      ¡Me alegro que te haya gustado! Justamente lo que decís es una de las apuestas del cuento. Gracias por el comentario 🙂

  9. Carlos A. Micca dice:

    Me gustó. Está muy bien contado y tiene una construcción que sorprende al lector, sobre todo en el final.
    La una narrativa es cuasi cinematográfica. La entiendo como pensada en imágenes y no en palabras.

  10. Carolina dice:

    Lo que más me gustó fue la imagen de la memoria como una burbuja estallando que se proyecta como imagen. El final es inesperado y mantiene el interés durante toda la trama.

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