El hada, el tiempo y el espacio

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Camilo manejaba a toda velocidad por la avenida. El vértigo era el alimento de sus adicciones, aunque no el único: también lo eran los recuerdos. Luego de intoxicarse en la fiesta con todo lo que encontró, hicieron el amor con el trío de siempre, hasta que Eloísa vomitó sobre la cara de Marita y esa pareció la señal para escabullirse. Salió solo, a disfrutar de la adrenalina, pero en su cabeza un zumbido le avisó que tenía un pasajero. No estaba seguro que la imagen fuera real, pero allí estaba sonriendo y moviendo las alitas.

            De repente el hada sacó un revólver y comenzó a rozar el tambor con la palma de la mano para hacerlo girar. El movimiento le produjo vértigo, le recordó otras fiestas con descontrol, y la imagen borrosa del alojamiento de las balas girando lo distrajo. ¿Cuánto duró la desconcentración?: ¿un segundo?, ¿cien metros? «Depende si medimos el tiempo o el espacio», desvarió y soltó una carcajada. El auto ya no fue suyo y no le importó. En esos momentos en que el cuerpo se desconecta de la mente, siempre una rara lucidez lo alcanza y piensa en la relatividad de nuestra percepción del mundo. El hada sonreía y jugaba con el tambor que giraba en movimiento perpetuo. Giraba la avenida, giraba el tambor del revólver, giraban los recuerdos.

            El pasado regresaba obstinado y sintió que los atardeceres no tenían por qué ser tan románticos, y tampoco los amaneceres. Aquella mujer, que perdió un día cualquiera de descontrol, cerró para siempre la vía del romanticismo. Regresó al vértigo del momento: la patinada del auto en la avenida aceleraba la fuerza centrífuga y su cabeza buscaba salirse del cuerpo, salir del auto, escapar del mundo.  Rio descontrolado pensando en sus amigas y se dijo: «Qué importa ser romántico, ¿verdad, Eloísa? ¿Verdad, Marita?». Y giró y giró, mientras el hada le llevaba el cañón a la cabeza, y la avenida giró y giró. Cerró los ojos y se abandonó en un giro eterno, continuo y final.

4 Respuestas

  1. Ada Salmasi dice:

    ¡Muy bueno! lo releí para salir del vértigo y mirar los otros contenidos

  2. ¡Que bueno! Ha sido un juego salido de otra cabeza.

  3. Viviana dice:

    Un minuto de vértigo me generó la lectura de tu cuento.Muy bueno.

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