EXPERIENCIA SECRETA

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-Well done ! – exclamó Chinatzu mientras ponía sus tetas en ese pequeño sostén azul .
Al mismo tiempo Giuseppina levantaba con sus suaves manos la mínima tanga que cubría sus robustos muslos y escondía ese pubis que tanto tiempo había estado en desuso.
Ambas tenían orígenes diferentes: Shinatzu era de Kobe ( Japón), Giuseppina era de Salerno (Italia ). Ambas habían llegado a Garden City ( USA) con el mismo fin: “To learn English “ Sin embargo ésa era una excusa. La verdad era que ambas buscaban liberarse de costumbres y tradiciones que acosaban sus vidas.
Shinatzu tenía veinte años y hacía exactamente veinte estaba prometida a Kota, un japonés estudiante de economía hoy en Harvard. Giuseppina ,de veinticuatro , pertenecía a una familia del sur de Italia donde lo único importante era comer, casarse virgen y tener niños. Ella también estaba prometida a Vittorio, capolavoro de una empresa siciliana que cultivaba y envasaba aceitunas para el mercado mundial.
Cuando ellas se conocieron , en Adelphi University, sintieron ganas de abrazarse, besarse y estar juntas todo el tiempo. La relación era algo incómoda, pero nunca prohibida. Estados Unidos les abría las puertas a ese lesbianismo que en sus ciudades de origen les estaba negado por putas tradiciones y religiones. Y esa tarde de marzo, cuando comenzaba la primavera , juntas florecieron.
-Well done! – volvió a exclamar Chinatzu.
Giuseppina nuevamente volvió a besarle sus labios con esa boca suave y pasional, y esa lengua que satisfacía sus deseos a la vez que la erotizaba.
Los besos se hicieron cada vez más profundos. Las manos ya no tenían limitaciones y sus cuerpos traspiraban al unísono mientras ambas gozaban de esa maravilosa relación que les permitía poder vivir a su manera el sexo y el amor.
Los pechos de Giuseppina eran redondos, fuertes y duros, sus pezones grandes y oscuros. Shinatzu solo tenía insinuaciones,era casi chata y sus pequeños pezones claros, casi imperceptibles. Sin embargo, ambas vibraban al tocárselos mutuamente, ambas se acariciaban, se besaban sus pechos y sus lenguas recorrían el cuerpo de cada una deseándose cada vez más.
Las manos de Giuseppina no podían dejar de tocar ese pubis tan tierno y angelical, lleno de sensaciones maravillosas…Nuevamente le bajó la tanga y sus dedos penetraron una y mil veces la vagina de Chinatzu, que gemía y susurraba “yeeeah !”, mientras llegaba al éxtasis.
Cuando todo terminó ninguna podía creerlo. Lo habían logrado. Sabían que sus vidas seguirían por caminos diferentes, que quizá no tendrían otra oportunidad… o quizá sí… si se animaban. Pero nadie, ni en Kobe ni en Salerno, podría quitarles la experiencia vivida y la satisfacción de haber concretado su sexualidad.
A la mañana siguiente , cuando aún ambas tenían deseos de acariciarse, de besarse, de penetrarse y de sentir el olor de sus cuerpos desnudos; cuando aún ambas no sabían cómo dar a luz su relación, un llamado telefónico le anunció a Giuseppina la muerte de Vittorio en manos de la mafia que manejaba las empresas en el sur de Italia. Ella lloró, lloró muchísimo. Cuando colgó, Chinatzu tomo el aparato , aún mojado con lágrimas . Llamo a Kota y le dijo dos palabras: “te amo”.

Graciela Derna Bonetto

Arquitecta UNC,especialista en Restauracion del Patrimonio. Post UCC Historia de la Arquitectura Mediadora.Madre y Abuela. Ama escribir. Viajera incansable en tiempo real y/o virtual.

2 Respuestas

  1. Raul magaldi dice:

    MUY BUENO GRACIELA.IMPECABLE.FELICITACIONES

  2. Cecilia Aimar dice:

    ¡Grace! ¡Me encantó EXPERIENCIA SECRETA! Cada trabajo tuyo tiene impreso tu personalidad, tu talento y la seguridad con la que te manifestás siempre.Te admiro mucho.

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