El colombófilo

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Hanna, cansada de las caras burlonas de las autoridades de Darmstadt , su pueblo natal, de esas miradas cómplices cuando le sugieren un psicólogo de animales y de replantearse una y otra vez su equilibrio mental , ha tomado una decisión. Por eso consultará con los expertos.
Está harta de la invasión de la paloma de siempre, ya no sabe qué estrategia usar para que el ave abandone los intentos de instalarse en su casa, dentro de su casa.
Una propiedad cercana ostenta un cartel esmaltado que reza “Sociedad Colombófila – Filial Dramstadt”. Ha pasado centenares de veces frente a ella en bicicleta rumbo al hospital donde trabaja. A la enfermera le ha llamado la atención el cartel, porque parece antiguo y por la elegancia atípica de la casa; porque las palomas… la asustan, son sucias, siempre ávidas de comida, destruyen sembrados, son las ratas del aire, lo invaden todo. Incluso su vida privada y ya es hora de defenderla.
Regresando del trabajo, en la tarde, se detiene ante la casa del cartel y golpea la puerta azul flanqueada de macetones con limoneros enanos.“Parece mas una residencia de la Toscana italiana, que de esta fría Alemania”, piensa, al batir el llamador de bronce.
Un hombre de mediana edad abre la puerta y con una amable sonrisa saluda, entrecerrando los ojos clarísimos, encandilado por el sol que se pone en ese verano especialmente cálido para la región.
-Buonas tardes- dice él.
“No, no me equivoqué, piensa Hanna, algo de Italia había por aquí”.
La muchacha, un poco avergonzada y a la vez ansiosa expone su caso de pie en el vestíbulo decorado con un cuadro que reproduce la imagen del Ponte Vecchio y otro de marco muy bello con una colección de plumas . Habla esperando el rechazo, tal vez la mofa, pero la sorprende un interlocutor atento, escuchando concentrado el relato y haciendo preguntas que nadie le hizo hasta ahora. Con verdadero interés en la mirada transparente, agregando breves explicaciones que aclaran el comportamiento del animal que la amenaza, con su voz afable y su acento raro.
Contada a medias la historia, el especialista , que ya se ha presentado como Marco, la ha hecho pasar a su cocina en donde hay varias botellas de Chianti colgando de una viga , le ofrece un espresso de aquellas típicas cafeteras italianas no sin antes disculparse por algún desorden “típico del hombre solo” y continúa con las preguntas mientras se sientan a la mesita debajo de la ventana.
Cuando ella concluye ya casi oscurece, el se cruza de brazos y suspira. Sonríe, no con sorna ; parece como complacido y con cara de haber encontrado una solución .
Hanna está mas tranquila, siente que por fin alguien la toma en serio , pero él aún no habla, no emite el tan esperado diagnóstico. Sólo la mira; una mano en el mentón y la sonrisa en los ojos.
Transcurren unos segundos, ambos se contemplan; ella expectante , el enigmático.
Luego, dejando caer los brazos y abriendo las manos, Marco dice
-Ya no me quedan excusas signorina, tendré que ir a su casa finalemente y traerme aquí a Giuseppina. –
Hanna está tan ansiosa que cree que Giuseppina sea el nombre italiano para paloma y pregunta en un tono de voz algo elevado:
-¿Cuándo, cuándo irá Marco?, ¿Cuánto tarda su trabajo?, ¿Cuánto me cobrará por hacerlo?-
El hombre lanza una risa, como en voz baja, y dice:
-¡Madonna santa!- con un gesto de ternura que Hanna no termina de comprender.
-Tal vez sean necesarias varias visitas.-
“Esto va a salir caro” piensa Hanna, pero , está dispuesta a todo para librarse de la intrusa y espera. Parece que Marco calculara algo llevando la mirada hacia la viga de las botellas y pasándose su mano amplia por la nuca. Hanna aprieta los puños bajo el mantel y espera hasta que Marco vuelve a sonreír y dice :
-Signorina Hanna: una pregunta mas ¿a usted le piacce el vino tinto?-
Sólo entonces, Hanna se ruboriza y le ofrece a Marco su número de teléfono móvil.

5 Respuestas

  1. Gra!!!, GRA CIAS. Igual para vos. Ya nos encontraremos en este 2014.

  2. jajaja! ….y?, yo diría que había onda pero queda librado a vuestras imaginaciones. Graacias por los comentarios!!!

  3. Laura dice:

    y??…

  4. marina Debias dice:

    Hermoso Ceci ! te felicito. Disfruté mucho de los personajes y de la historia.

  5. Gra dice:

    Ceci estoy feliz
    Este cuento, este, es el que mas me encanta
    La limpieza y el amor infantil que en él se respiran me llenan el alma
    Me alegro que al fin te hallas animado a mostrarlo
    Te felicito
    Te deseo un feliz año
    Cariños. Gra

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