Como la higuera

Tiempo de lectura: 3 minuto/s

Esa mañana Esteban despertó cansado, se miró al espejo y suspiró resignado. Es que los cincuenta no llegaron solos, un huracán arrasó su cuerpo. Del cabello canoso cada vez quedaba menos, los kilos de más que engrosan su abdomen, los dolores en las articulaciones, pequeños olvidos que se hacen cotidianos, cambios de humor, la verruga en la punta de la nariz que será extirpada recién dentro de un mes y el diente central que se le quebró y no quiere sonreír, urgente debe ir al dentista. < Si ahora estoy así, que me espera de acá  diez años. Estoy hecho mierda, horrible, panzón, viejo y casi pelado. Voy a terminar en un geriátrico>.  Se desmoraliza por la rutina de todos los días: levantarse, vestirse para ir al trabajo, el colectivo, la actividad a realizar, y después volver a casa. Se identifica con la higuera, poema de Juana de Ibarbourou: “Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises…
…Y la  pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se visten…”
La reunión de padres en la que participó, después de terminada, olvidó decirles algo muy importante. Con dificultad, porque le dolían los meniscos bajó la escalera lo más rápido que pudo para alcanzar al grupo de padres que habían llegado a la otra ala del edificio, cruzó el patio y desde la galería escuchó la voz de la secretaria que decía su nombre.

–Enseguida voy –respondió.

Una vez que los alcanzó y  les dijo lo que faltaba se dirigió a secretaría. La presbicia y el astigmatismo le impiden enfocar de lejos los objetos y las personas nítidamente. Ve varios bultos de colores en la entrada. A medida que se acerca las imágenes son más definidas. Llega a Secretaría, está Martina, cuando lo ve sonríe.

–¿Qué pasa Martina?

Sin poder contener la risa, le responde:  – Esas chicas que están en la entrada lo buscan profesor. Entrecierra los ojos para ver mejor, están vestidas de rojo y una tiene algo en la mano que no identifica. En la puerta de la dirección se encuentran el Director y otros colegas. Se acerca a las jóvenes. Piensa que son estudiantes que vienen a observar su clase.

–Buenos días, ¿que necesitan?

–Esto es para usted.

–¿Para mí? –pregunta sorprendido

Y sin responderle, una de ellas, le entrega un ramo de enormes, hermosas y perfumadas rosas color sangre, envueltas en papel colorado brillante con corazones blancos, un moño del mismo tono las rodea. Con la boca abierta se queda inmóvil, mirando los pimpollos. Las preguntas de sus compañeros de trabajo lo hacen reaccionar.

–¿Es tu cumpleaños?

–No.

–¿Quien te las regaló?

–No sé.

–Fíjate que dice la tarjeta.

Con dedos temblorosos mira la tarjeta. Tiene tres letras: E…E… H…

–No sé quien las manda.

Mientras se dirige al aula, su mente analiza la situación pensando quién le puede haber enviado las flores. ¿Alguna alumna bromista? No, ninguna tendría ese dinero para gastarlo en algo así. ¿Será la tímida viuda de Plástica que lo mira de reojo? O ¿la voluptuosa profesora de Historia que siempre le guiña un ojo? Sonríe y se pone serio. ¿Será el maricón del profe de Matemática que cuando lo ve entrar se babea todo? Y ¿qué significan las letras E. E. H? Acerca las flores a su nariz para sentir el perfume que invade todos sus sentidos y rincones. Una serie ininterrumpida de hachises le recuerda su alergia, pero no le importa. Recuerda los versos de Juana de ibarbuorou: “… Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
-Es la higuera el más bello
de los árboles en el huerto.

Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!

Y tal vez a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo, le cuente:
-Hoy a mi me dijeron hermosa”.
  Endereza su espalda siempre encorvada, y estornudando, se dirige a su aula, contento, no le importa quién ni por qué, alguien le regaló flores y le escribió “Esteban, eres hermoso”.

4 Respuestas

  1. Flora dice:

    Qué lindo!

  2. Karen dice:

    Muy lindo Thelma!!!! La historia muy real, me quede con ganas de enterarme quien le mando las flores jaja

  3. Jessica Chejoski dice:

    Hermoso Thelma. Me gustó mucho!

  4. Pedro dice:

    Me gustó la historia, es muy real. Me parece que habría que hacerle algunas correcciones en los tiempos verbales. El final es muy lindo. Felicitaciones

¿Qué opinás?

A %d blogueros les gusta esto: