Angel

Tiempo de lectura: 4 minuto/s

─ Doctor, el motivo de mi consulta es doble. Vengo por un tema personal mío, y también por un tema suyo.

El doctor Koll, destacado psicoanalista con casi 40 años de profesión, escuchaba a su último paciente del día en su primera sesión.

─ Perfecto Angel, comencemos por usted.

─ Vea doctor, mi verdadero nombre no es Angel. Yo me llamaba Fernando, aunque ahora ya no tengo nombre aquí porque soy, justamente, un ángel.

“Un caso de paranoia alucinatoria clásico”, pensó el doctor Koll.

─ Ajá.

─ Mire, sé que usted probablemente no me crea, pero los ángeles también tenemos problemas.

─ Ajá. ¿Qué tipo de problemas?

─ Allá la vida es muy similar a la de acá, a la de los seres humanos que todavía no murieron. Amamos, odiamos, sentimos, pensamos, hablamos, formamos familia… es muy parecido…

“Construcción de un universo fantástico paralelo…”

─ La única diferencia es que allá no existe la muerte. Vea doctor, no es lo mismo vivir sabiendo que uno se va a morir algún día, que hacerlo sabiendo que uno es inmortal.

“Interesante. Paranoia con un alto grado de reflexión. Tal vez liga la inmortalidad con el destino. Interesante.”

─ Y, le digo la verdad doctor: yo sé que no puedo volver acá. Sé que no puedo ser Fernando de nuevo, u otra persona. Sé que mi destino es (como el de todos) ser eternamente un ángel… pero doctor, la verdad es que extraño este mundo. Bah, lo que extraño en realidad no es este mundo. Lo que extraño es saber que algún día todo va a terminar y voy a ser otra cosa, otro.

“Búsqueda de algo en el pasado. Algo que perdió o que ya no va a volver a ser. Regresión neurótica.”

─ Es raro lo que le voy a decir doctor, es raro, pero es así: Uno es mucho más libre, más fuerte y más apasionado viviendo aquí, sabiendo que algún día nos vamos a morir. Vivir sabiendo que somos inmortales es mucho más difícil. ¿Escuchó decir (o pensó alguna vez) que la vida no tiene sentido porque nos vamos a morir?

─ Sí.

─ Bueno, justamente es al revés. Porque existe la muerte es que la vida tiene sentido. Porque hay un final es que la vida es tan hermosa. Cuando no hay final, cuando es infinita, el sentido se pierde. Le juro que a esto lo entiendo recién ahora, estando del otro lado, siendo ángel. Antes jamás lo hubiera pensado así.

“Muy interesante este paciente. Razona desde su fantasía. No es peligroso, pero presenta riesgos de psicopatía futura. En estos casos no alcanza con el psicoanálisis… voy a tener que derivarlo a psiquiatría.”

─ Quiero perder ese deseo de volver a ser mortal doctor. Quiero perderlo. Quiero sentirme pleno siendo ángel, y no Fernando. Quiero no querer volver a ser Fernando. ¿Me explico?

─ Claro que se explica Angel. Si me permite, le comento como continuaríamos el tratamiento.

─ Si doctor, pero recuerde que me falta hablarle sobre el tema suyo.

─ Tiene razón. Lo escucho.

─ Vine a avisarle que hoy usted se viene conmigo. Vine a darle tranquilidad, porque aunque su vida se acabe aquí hoy, va a continuar. En otro lugar, con otra gente, con otro nombre, pero va a continuar. Usted va a ser un ángel como yo.

“Bueno, ahora no sólo es un ángel… ¡Viene a anunciarme mi propia muerte!”

─ Bien, Angel. Respecto a esto último no se haga problema, yo me encargaré de lo que me pase y le agradezco la preocupación. Le explico los próximos pasos: lo normal en un caso como el suyo es que tengamos una o dos sesiones más, y luego lo derivaría con otro profesional. Para la próxima sesión me gustaría que piense un poco sobre su vida antes de ser ángel, cuando era Fernando. Sería la semana que viene, a esta misma hora ¿Le parece bien?

Angel sabía que no habría próxima sesión en este mundo, sino en el otro. “Ya le expliqué que hoy me lo llevaba conmigo, pero no me cree”, pensó. Pero decidió seguirle el juego.

─ Perfecto. Adiós doctor, lo veo pronto ─le guiñó un ojo─, en otro momento le enseño como volamos los ángeles sin alas, ya aprenderá.

─ ¿Volar sin alas? ─el doctor también le seguía el juego. Tal vez antes de llegar a su casa ya sería nuevamente Fernando; u otra persona. Pero eso seguramente lo averiguaría en la próxima sesión.

─ Si. Eso de las alas es una creencia popular. No tenemos alas pero volamos igual, y muy alto además. Hasta la próxima doctor.

─ Hasta la próxima, Angel.

Un rato después llegó la noche, con una luna enorme y hermosa que se asomaba entre los edificios. En un momento esa luna era iluminada un poquito más, apenas un poquito, por un destello diminuto de luz. El destello pasó de izquierda a derecha, e inmediatamente otro destello lo siguió haciendo el mismo movimiento y dejando, luego de su paso, a la luna en su estado anterior.

Fue en el instante exacto en que el doctor Koll, a punto de dejar su consultorio y luego de despedir a Angel, caía sobre su sillón fulminado, producto de un súbito e impostergable dolor en el pecho.

Rodrigo VN

Amateur en todo

23 Respuestas

  1. 06121990+morito dice:

    muy lindo ro! me encantó!

  2. Mauricio Gálvez Rollán dice:

    Genial!!! Atrapanate hasta el final, delicioso juego entre ambos seres, mundos.

  3. Excelente Rodrigo!!Me encanto!

  4. Flaitron dice:

    Sos un ángel!

    (pero…nos quedamos un ratito más?)

  5. Mariana Carlen dice:

    Ro me gustó mucho, me mantuvo atrapada hasta el final… ahora el ángel le dirá: “te lo dije” jaja ningún ser humano ni ángel se banca no decir esa frase! también me gustó la reflexión entre la vida y la muerte. Sos muy bueno Rodri, vamos, a seguir muy interesante y original la historia.

    • Rodrigo VN dice:

      Si, tal cual. Muchas veces el que gana… necesita refregarle al otro que ganó! Un clásico entre las personas inseguras…. que en el fondo somos todos!!!

  6. Pablo Sebastian Romero Villafañe dice:

    …cruzó la frontera y entró en el limbo, difícil de describir, para despues entrar en la otra realidad…
    Buena onda Rodrigo.

  7. Patricia Delich dice:

    Todos buenos comentarios!!! yo, como dice Gérman… le sacaría la parte de la moto… que no esta tan buena! jajaja.
    Hablando en serio, eso se llama tomar carrera para volar (sin alas) bieeen alto!!!

    • Rodrigo VN dice:

      Si Patri, tal cual! La idea es que en las tertulias voleeeeeemos todos!!!! (y sin alas, claro) Saludos, nos vemos el lunes!!!

  8. Jorge Lavezzari dice:

    Muy creativo, se nota que Rodrigo conoce bastante de psicología. Un tema para reflexionar sobre la idea de la muerte.

  9. Laly dice:

    Me atrapó con las primeras líneas, me mantuvo en suspenso. Me gustó mucho.
    Felicitaciones.

  10. sofia dice:

    Sí, me añado al comentario anterior. Da para otro cuento, saber que paso con el psicólogo…despues de…
    Muy bueno, me gusto

  11. jajaja. nada es lo que parece. me gustó mucho!!!
    me gustó la reflexión sobre la vida y la muerte, muy interesante y super bien articulada con la historia.

  12. Carlos Crohare dice:

    Excelente !!!! Atrapante !!! Final que amedita saber que paso cuando el Psicólogo cruzo la Frontera.
    Saludos

    • Rodrigo VN dice:

      Gracias Carlos! Y respecto a lo que pasa después, como diría nuestra filósofa Karina…. “lo dejo a tu criterio”…. jaja… saludos!

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