# Quince años ya…

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- Published: 2024-12-16T17:02:47-03:00
- Author: Administrador

Quince años ya… Hacía días que venía pensando en escribir algo al respecto. Si pudiera
retroceder en el tiempo, me oiría diciendo que dar un taller de escritura sería 
de las últimas cosas que haría en mi vida. Sin embargo, aquí estoy, pensando justo
lo opuesto: si tuviera que dejar de hacer cosas, coordinar las [**Tertulias para escribir**](https://www.escribir.com.ar/talleres/),
sería de las últimas. La razón es muy sencilla: me hace muy feliz ver el crecimiento
en la escritura de cada quien que forma parte de este gran colectivo.

Quince años y todavía me acuerdo de la gran escalera que había que subir para llegar
al lugar que nos habían asignado en la Biblioteca Córdoba: la última sala del segundo
piso, pero que equivalía a subir cuatro por esa centenaria escalera y, si no se 
aprendía a escribir, al menos se agarraba estado físico. Su entablonado tenía caries
y piezas faltantes y su techo no paraba ni el frío, ni el calor y a la lluvia casi,
porque las goteras se solidarizaban con el cielo cada vez que se le ocurría llorar.
Finalmente, con los resultados que fueron viendo, las autoridades de aquel entonces
comenzaron a confiar más en el proyecto —un tanto disruptivo para lo que entendían
que debía ser un taller de escritura— y nos cambiaron el lugar de dictado por uno
en la planta baja y mucho más decoroso, con una pizarra en la pared y no la que 
improvisamos sobre dos sillas de plástico.

Por supuesto que en estos quince años cambiaron muchas cosas: todos los presidentes
del mundo, hasta un Papa e incluso se murió la reina de Inglaterra, a quien todos
sus descendientes habían incluido en sus testamentos por las dudas los sobreviviera.
Bueno, esto último es una mentira (creo), pero que la verdad nunca nos arruine un
buen cuento.

Así como el mundo, las Tertulias también fueron mutando. No de presidente, porque
todavía no somos una república (todavía), pero sí podría mencionar que pasamos de
ser un taller de escritura libre, sin mucha más pretensión que lo lúdico, a ser 
un taller enfocado en narrativa, dividido en niveles, y que equilibra la teoría 
con la creación, la corrección y la edición. Los resultados del cambio —que fueron
graduales— saltan a la vista: hay cuentos y novelas que han sido publicados y galardonados,
con lo cual no es solo una opinión unipersonal. Para comprobarlo, basta con hacer
[**clic aquí**](https://www.escribir.com.ar/talleres/integrantes-de-los-talleres-publicados-y-premiados/).

Sin embargo, hubo un cambio trascendental que tuvimos que implementar casi de la
noche a la mañana. Fue en el 2020, cuando el mundo no se paró, pero sí se encerró…
y nosotros decidimos ir a contramano, abriendo nuestro taller al mundo. Gracias 
a la tecnología, hoy pueden ser parte de las [**Tertulias para escribir**](https://www.escribir.com.ar/talleres/)
personas que, para poder verlas a todas juntas en Google Maps, se tendría que achicar
la pantalla hasta hacer entrar América, Europa y Asia. Claro que perdimos el contacto
de lo presencial, aunque solo un poco, porque hacemos reuniones periódicas en Córdoba
y en Buenos Aires. A cambio, ganamos un montón: ahorro de tiempo, de transporte,
comodidad, compartir con gente de distintas culturas… y estoy seguro de que se me
están pasando un par de beneficios más, pero no quiero que este párrafo se parezca
a una publicidad de suplementos vitamínicos.

Para no irme más largo —la cultura de la brevedad instalada así lo exige—, quiero
llegar al punto central: si sos o has sido parte de las Tertulias, te agradezco 
por haber sido parte de estos quince años que han pasado. Si tenés previsto serlo,
te agradezco de antemano por los años que vendrán. De seguro nos esperan más cambios,
y estará en cada uno de nosotros hacer nuestra parte para que sean buenos.
