Insomnio(tiempo de lectura: 4 minutos)

¡Yo era así! ¡Yo era así! ¡Yo era ella! ¿Qué quedó de mi? ¿Porqué soy esta piltrafa, esta mujer que ya no es? ¿En qué momento perdí mi inocencia, mi frescura, mi ser?

Amo a mi sobrinito, pero lo odio por haberme hecho ver ese dibujito. Heidi… maldita Heidi. Ese televisor… ¿tenía que reflejarme en la cara lo que fui? ¿Tenía que ser tan sincero, tan real? Heidi. Tal cual yo, todo igual. Pedro (si, ya sé: se llama Manuel, no Pedro. Pero que se llame distinto es anecdótico. Yo soy Julieta, no Heidi… ¿y?). Y el abuelito de Heidi…. ¡Mi abuelo! Cómo lo quise…

Y 20 años después… esto. Soltera, sin carrera, sin trabajo, sin novio… después de Manuel nunca más tuve un orgasmo. Ya ni sé lo que es, no me acuerdo. Cada vez que tuve sexo me sentí vacía. Me siento vacía como mujer, como persona. ¿Qué fue de mi? ¿Dónde quedó mi “Heidi”? ¿Cuándo la perdí?

¿Habrá sido cuando nos vinimos de las sierras a la ciudad? ¿O cuando vi que Tamara se casaba con su Juan y tenían a Luquitas, mientras yo sigo siendo la hermana solterona? Quizás cuando mamá y papá nos abandonaron. O cuando me dejaron Enrique, José, el otro Enrique, Pablito…

No. Perdí mi “Heidi” cuando el estúpido de Manuel me convenció de abortar… ¡Que boluda fui, por dios! ¡Que boluda soy! Mi bebé… mi bebé…

Heidi. Hace ya dos noches que la vimos en la tele con Luquitas a esta misma hora. La deben estar dando ahora. ¡Que dibujito de mieeeerrrda! Dos noches sin dormir, dos noches sin pegar un ojo, ya no sé ni cómo me llamo… ¿cómo puede un programa infantil hacerme ver tantas cosas? Me odio. Odio lo que soy. Odio en lo que me convirtió la vida.

Tengo que olvidarme de todo. Tengo que dormir de una vez, descansar, acomodar mi cabeza de nuevo… no doy más.

O me mato. Me tiro del balcón. ¡Maldita Heidi! ¡Pendeja de mierda! ¿Por qué te viste, Julieta, en ese televisor? ¿Porqué? ¡Porqueeeeeee!

Quien lo hubiera dicho, ¿no? La mejor forma de matar el insomnio es matándose una. Que ironía. El insomnio se va, yo también.

Salgo afuera. Aaahhh, que lindo vientito. Miro abajo. Siete pisos alcanzan para matar a Heidi. Chau Heidi puta, es la única forma. Si no la mato yo, ella me mata a mí. Es una noche hermosa para morirse. Los autos se ven chiquitos, lindos, me gustan. Quiero ser parte de esa calle, de ese piso cero, de ese subsuelo callejero. Y mato esa chiquilina insoportable y perfecta que ya no existe. Sí. Me tiro. Me tiro…

Pero la culpa no es sólo mía, no señor. También sos vos, “Pedro”. Sí. Manuel. Manuel… vos tenés gran parte de la culpa de lo que soy. Y te voy a avisar que me mato. Me voy a despedir de vos. Te voy a hacer culpable, vas a sentirte el culpable de todo, te lo voy a decir. Porque lo sos. Mataste a mi bebé. Y me convertiste en la mierda que soy.

Lo llamo. Lo llamo, lo hago culpable, me mato y mato a tres: Julieta, Heidi, Pedro. Mi bebé ya está muerto. Y Manuel queda vivo, y con toda la culpa por las cuatro muertes. Pelotudo.

Marco: 4…5…4…9…2…1…0. Tuuuuu… tuuuuu… tuuuuu…

─ ¿Hola?

─ ¿Pedro?

─ ¿Quién?

─ ¡Pedro!

─ No, equivocado…

─ Esperá, ¡no cortés!

─ …

─ Soy Heidi.

─ ¿Ju… Jul… ieta? ¡Julieta! ¿Sos vos? ¿Sos… vos? No… ¡No puede ser! ¿Dónde estás? ¡Me leiste el pensamiento! ¿Me llamaste “Pedro”? La televisión está prendida y están dando un capítulo de “Heidi”… ¡y en este instante estaba pensando en vos! Me hace acordar a nosotros…

─ ¡Basta de cháchara Manuel! Hoy yo voy a…

─ ¡Julieta! ¡Esto es increíble!¿Como es que…? ¿Estabas viendo Heidi también? Yo… vos… éramos… ─solloza─ ¿Qué nos pasó Juli? ¿Qué hicimos?…

─ …

─ Quiero verte Juli. Por favor, quiero verte. Necesito verte.

─ Manuel, yo…

─ Vos nada. Todo es mi culpa, vos nada. Por favor, vení. Necesito verte ahora. Recién estuve a punto de tirarme del balcón.

─ ¡¡Manuel!! ¡No!… Pará… ¿Cómo? Vos… ¿también…? Pero…

─ No puedo más Juli, no puedo más. Ya sé que pasaron muchos años, pero… vení ya, vení ya por favor.

─ Voy. ¡Voy! Voy Manuel, no te tires. ¡No te tires! ¿Escuchaste? ¡¡¡No te tires!!! Voy, voy ya.

Menos mal que vivo sobre la avenida, porque los taxis pasan todo el tiempo. Menos mal que vivimos cerca. Menos mal que antenoche Luquitas me hizo ver ese dibujito en la tele. Menos mal que lo llamé a Manuel.

No sé si amo u odio a Heidi. Y a Julieta. Y a Pedro. Y a Manuel. No sé si mañana me voy a matar o no. No sé si no merezco nada de lo que tengo, si merezco más o si merezco menos. Solo sé (y esto lo sé, lo sé de verdad) que esta noche, después de verlo a Manuel, al fin voy a poder dormir.

Rodrigo VN

Amateur en todo

6 Respuestas

  1. Rodrigo VN dice:

    Gracias a todos por los comentarios! Me gustó que algunos los vean como drama y algunos como comedia! Saludos!!

  2. Karina Yubi dice:

    Sé que es un drama! pero fue muy gracioso en muchas líneas. Lo mejor es la asociación y confusión de los personajes (y ella misma) en su monólogo (y en su cabeza).

  3. Marcela dice:

    QUE LINDO! Al principio crei q no iba a terminar de leer. Pero te va llevando de una forma tan ligera, que no paras hasta el final. Me gusta lo tragi-cominco!!! Muy bueno.

  4. Marina Debiasi dice:

    Excelente! Me encantó el final y el modo escrito, yo le llamo “de corazón”…lo leo y escucho tu voz. Felicitaciones.

  5. Lindo de veras…..impensado final. Me gustó mucho
    Silvana

  6. JOSE dice:

    JAJAJAJAJAJ MUY BUENO!

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